El término cabedero se refiere a algo que tiene cabida, es decir, que puede contener o albergar algo.
Esta acepción es considerada antigua y actualmente se encuentra en desuso.
Por otro lado, la palabra cabecera se utiliza para designar el extremo superior de una cama o el lugar donde se encuentra la cabeza de una persona al dormir.
Ambas palabras comparten un origen relacionado con la idea de espacio y ubicación.