La destructividad se refiere a un instinto o tendencia inherente hacia la destrucción.
Este concepto abarca no solo la acción de causar daño físico, sino también la capacidad de desmantelar o desestabilizar situaciones, relaciones o entornos.
La destructividad puede manifestarse en comportamientos individuales o colectivos, reflejando una faceta oscura de la naturaleza humana que busca deshacer lo que existe, ya sea de forma consciente o inconsciente.