La digestibilidad se refiere a la calidad de un alimento que puede ser fácilmente descompuesto y absorbido por el organismo.
Este concepto es fundamental en la nutrición, ya que determina cuán eficientemente un ser vivo puede aprovechar los nutrientes de los alimentos que consume.
Una alta digestibilidad implica que el alimento proporciona más beneficios, mientras que una baja puede limitar la disponibilidad de nutrientes esenciales.