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Norma de conducta que se advierte en las relaciones mutuas de, virtualmente, todo el reino animal.
Se trata de una situación en que una parte asume la dirección y el mando y otra la aceptación y el acatamiento.
Dondequiera que se reúna un grupo de sujetos se producirá invariablemente una organización jerárquica.
Un curioso ejemplo puede observarse en el establecimiento de un «orden de picoteo» entre los pollos: el pollo A pica al B, éste al C y continúa la serie en orden descendente hasta el último componente del gallinero.
Entre los monos y antropoides puede observarse una relación de dominación-sumisión muy similar a la existente en las organizaciones humanas. En éstas, el condicionamiento cultural produce relaciones más complejas.
En general pueden distinguirse tres tipos de relación:
1) caudillaje, cuyo dominio es aceptado más o menos voluntariamente por los sometidos;
2) jefatura, como se manifiesta en instituciones del estilo de la familia patriarcal y las sociedades;
3) dominio clasista, que viene a constituir una pirámide de poderes como las organizadas por los sistemas de castas o de clases económicas.
El dominio se ejerce a través del mando, la dirección o la persuasión. Cualidades necesarias para ejercerlo son la fuerza física, inteligencia, dominio emocional, madurez, conocimiento y habilidad, así como ciertos rasgos y tipos de personalidad.
De particular ayuda resultan el valor, confianza, seguridad en el juicio, iniciativa, entusiasmo, imparcialidad, simpatía y sentido del humor.
La relación entre dominio y sumisión es un tema que ha sido estudiado en diversas disciplinas, como la psicología, la sociología y la filosofía. En términos generales, la dominación y la sumisión se refieren a una dinámica de poder en la que una parte ejerce control y autoridad sobre la otra, que a su vez acepta y se somete a esa autoridad.
La dominación-sumisión es un fenómeno que trasciende las barreras de la especie y se manifiesta en diversas formas en la sociedad humana.
En el ámbito laboral, por ejemplo, se observa en la relación entre empleados y empleadores, donde el primero suele acatar las órdenes y directrices del segundo.
En el ámbito político, la dominación-sumisión se manifiesta en la relación entre gobernantes y gobernados, donde el poder político ejerce su autoridad sobre la población.
En el ámbito de las relaciones interpersonales, la dominación-sumisión puede manifestarse de manera más sutil, a través de dinámicas de poder y control en parejas o grupos sociales. En ocasiones, esta dinámica puede ser perjudicial si se basa en el abuso de poder o en relaciones desiguales y no consensuadas.de la vida.
Se trata de una situación en que una parte asume la dirección y el mando y otra la aceptación y el acatamiento.
Dondequiera que se reúna un grupo de sujetos se producirá invariablemente una organización jerárquica.
Un curioso ejemplo puede observarse en el establecimiento de un «orden de picoteo» entre los pollos: el pollo A pica al B, éste al C y continúa la serie en orden descendente hasta el último componente del gallinero.
Entre los monos y antropoides puede observarse una relación de dominación-sumisión muy similar a la existente en las organizaciones humanas. En éstas, el condicionamiento cultural produce relaciones más complejas.
En general pueden distinguirse tres tipos de relación:
1) caudillaje, cuyo dominio es aceptado más o menos voluntariamente por los sometidos;
2) jefatura, como se manifiesta en instituciones del estilo de la familia patriarcal y las sociedades;
3) dominio clasista, que viene a constituir una pirámide de poderes como las organizadas por los sistemas de castas o de clases económicas.
El dominio se ejerce a través del mando, la dirección o la persuasión. Cualidades necesarias para ejercerlo son la fuerza física, inteligencia, dominio emocional, madurez, conocimiento y habilidad, así como ciertos rasgos y tipos de personalidad.
De particular ayuda resultan el valor, confianza, seguridad en el juicio, iniciativa, entusiasmo, imparcialidad, simpatía y sentido del humor.
Dominación-sumisión en los humanos
La relación entre dominio y sumisión es un tema que ha sido estudiado en diversas disciplinas, como la psicología, la sociología y la filosofía. En términos generales, la dominación y la sumisión se refieren a una dinámica de poder en la que una parte ejerce control y autoridad sobre la otra, que a su vez acepta y se somete a esa autoridad.
La dominación-sumisión es un fenómeno que trasciende las barreras de la especie y se manifiesta en diversas formas en la sociedad humana.
En el ámbito laboral, por ejemplo, se observa en la relación entre empleados y empleadores, donde el primero suele acatar las órdenes y directrices del segundo.
En el ámbito político, la dominación-sumisión se manifiesta en la relación entre gobernantes y gobernados, donde el poder político ejerce su autoridad sobre la población.
En el ámbito de las relaciones interpersonales, la dominación-sumisión puede manifestarse de manera más sutil, a través de dinámicas de poder y control en parejas o grupos sociales. En ocasiones, esta dinámica puede ser perjudicial si se basa en el abuso de poder o en relaciones desiguales y no consensuadas.de la vida.
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