El término humus se refiere a la capa superficial del suelo, conocida también como mantillo.
Esta capa es fundamental para la salud del ecosistema, ya que está compuesta por materia orgánica en descomposición, lo que la convierte en un recurso vital para la fertilidad del suelo.
El humus no solo mejora la estructura del suelo, sino que también favorece la retención de agua y nutrientes, promoviendo así el crecimiento de las plantas.