La palabra roza tiene múltiples significados que reflejan diversas prácticas y características del entorno.
En su sentido más general, se refiere a la acción de rozar, que implica un contacto ligero.
También designa la tierra que ha sido limpiada de matas para la siembra.
En algunas regiones, como Aragón, se utiliza para describir un canal pequeño que dirige aguas, mientras que en Asturias, se refiere a terrenos con plantas de monte bajo y a las hierbas obtenidas al rozar un campo.