El término satanás se refiere principalmente a Lucifer, una figura que simboliza la oposición al bien y la tentación.
En un sentido más figurado, la expresión darse uno a satanás implica entregarse a acciones o decisiones que se consideran moralmente incorrectas, similar a "darse al diablo".
Así, satanás representa tanto una entidad mítica como un concepto de maldad y desviación ética.