El término yak se refiere a un animal de granja, específicamente un tipo de bovino que habita en las regiones montañosas de Asia, especialmente en el Tíbet.
Este animal es conocido por su pelaje espeso y su capacidad para sobrevivir en climas fríos y difíciles.
Además, el yak es fundamental para las comunidades locales, ya que proporciona leche, carne y materiales para la construcción.
Su importancia cultural y económica lo convierte en un símbolo de la vida en estas altitudes.