La palabra zas se utiliza para representar de manera expresiva el ruido de un golpe o el propio golpe en sí.
Su sonido imita la acción rápida y contundente, evocando una sensación de inmediatez.
Además, la repetición de la palabra, como en zas, zas, enfatiza la continuidad del sonido o del impacto, convirtiéndola en una expresión dinámica y visual que capta la atención.